Aunque
no se conocen con exactitud los insectos polinizadores del
chirimoyo en los Andes centrales, es probable que no se
hayan introducido en las nuevas áreas productoras
de España. El chirimoyo fue probablemente introducido
por semilla, lo cual impidió la importación
conjunta del insecto polinizador. Las especies autóctonas
de insectos polinizadores se han mostrado incapaces, en
la mayoría de los casos, de garantizar una polinización
suficiente en las nuevas áreas de cultivo (Soria,
J.T. y otros, 1990)
La
flor del chirimoyo se ha descrito en la literatura como
entomófila (Gazit y otros, 1982). Su polen es pegajoso
y pesado. La flor es generalmente péndula y dado
que la apertura de los pétalos en la fase hembra
es además muy pequeña, puede concluirse que
la polinización anemófila es sumamente improbable.
Se
han observado en diferentes lugares del Sur de España
unos pequeños hemípteros, de 3 mm de longitud
aproximadamente, del genero Orius (Anthocoridae) que abundan
en las plantas de maíz y flores de chirimoyo (Figura
22). En las zonas con buen cuajado natural es frecuente
encontrar a las 3 de la tarde entre 20 y 40 Orius adultos
cuando se observan 100 flores de chirimoyo. Este insecto
puede desplazarse a última hora de la tarde desde
una flor en estado macho a otra cercana, que se encuentre
en estado hembra. Puede depositar en este caso entre 10
y 80 tetradas de polen en la superficie estigmática
de una flor.
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| Figura
22. Insecto polinizador con granos de polen. |
Estas
cifras son compatibles con el hecho de que un fruto medio
de 250 gramos tenga aproximadamente 25 semillas. Consideramos
pues al Orius como el principal agente polinizador bajo
nuestras condiciones. A una conclusión semejante,
aunque con otra especie de insecto llegaron por un sistema
de correlaciones (Gazit y otros, 1982), para la atemoya
de Israel.
Durante
varios años se ha estudiado el efecto de la plantación
intercalar de maíz en el aumento de la población
de Orius sp. y la mejora del cuajado (Figura 23). Es importante
que el maíz florezca antes que el chirimoyo, para
que el insecto pase naturalmente de una especie a otra.
Utilizando
PE transparente se puede sembrar el maíz incluso
en febrero en suelos fríos de vega, obteniéndose
una alta población de Orius adultos a primeros de
junio (Guirado, E. y otros, 2002). En un experimento que
durante 8 años se llevó a cabo en una zona
poco ventosa de precocidad media, se consiguieron aumentos
de cosecha del 67 %.
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| Figura
23. Plantación intercalar de maíz en una
plantación de chirimoyo. |
Las
condiciones ventosas dificultan los desplazamientos del
Orius que prefiere permanecer en la planta de maíz,
donde se encuentra más protegido. Parece que la plantación
de maíz triplica aproximadamente la cantidad de granos
de polen depositados en los estigmas (Hermoso, J.M. y otros,
1990). Durante varios años se han comparado variedades
de maíz para conocer cuales albergan mayor cantidad
de Orius. En algunas de ellas se contaron hasta 8
9 insectos por planta.
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