Poda
de formación
La poda se realiza cuando el árbol se encuentra
en condiciones de semilatencia y con pocas hojas. Las plantaciones
antiguas se formaban en vaso alto (1.5-2 m del suelo) con
el fin de realizar por debajo las labores con animales.
Hoy
en día, coincidiendo con el no laboreo, la poda que
se hace es en vaso bajo (0.8 m de altura), a 3 ó
5 ramas, ya que facilita la recolección, aumenta
la rentabilidad de la polinización manual y, además,
ofrece una menor resistencia al viento, disminuyendo los
problemas de anclaje.
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| Figura
39. Árbol de seis años formado en vaso
bajo. |
Con
la implantación de las nuevas técnicas de
polinización manual y el alto coste de la mano de
obra se hace necesario formar un árbol más
pequeño (Figura 39).
Más
información sobre poda de formación puede
obtenerse en el trabajo de Cabezas (1998) Poda del
chirimoyo en España.
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| Figura
40. Poda clásica |
Poda
de fructificación
Cada
año, a la salida del invierno y antes del inicio
de la nueva brotación, se procede a un aclareo de
ramas fructíferas y despunte de ramas principales
(Figura 40). Durante el periodo vegetativo se procede al
pinzamiento o eliminación de los chupones. En la
actualidad, las plantaciones antiguas tienen una densidad
de 150 árboles por hectárea con alturas de
4 a 4.5 m.
Desde 1994, en la Finca La Nacla, se están
comparando diferentes niveles de intensidad de poda de fructificación
que permiten mantener el árbol a una altura inferior
a 2,5 m. (García-Tapia y otros, 1998). De los resultados
de estos trabajos se puede concluir que:
-
El chirimoyo precisa una poda severa, eliminando la mayoría
de los brotes del año anterior para que el tamaño
del fruto sea bueno.
- Eliminando todos los brotes del año anterior, poda
total, manteniendo un pequeño muñón
3-4 cm en su base, puede obtenerse un número notable
de flores de las yemas latentes. La fruta así obtenida
puede alcanzar un peso medio de 600 gramos.
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| Figura
41. Poda semitotal. |
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Eliminar todas las ramas del año anterior no ha reducido
el vigor del árbol, medido como crecimiento de los
brotes, en varios años.
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Para obtener un tamaño medio de 400- 480 gramos,
la poda semitotal con renovación de las ramas productivas,
parece la mas adecuada (Figura 41)
-
Mediante la polinización manual y una poda adecuada,
es posible mantener un tamaño pequeño del
árbol, inferior a 2.5 m. de altura, y una productividad,
por lo menos igual a la de las plantaciones clásicas
en vaso elevado, pero con un tamaño del fruto mucho
mayor.
-
La poda en seto de anchura inferior a 2 m. parece prometedora,
pues permitirá un estrechamiento notable del marco
de plantación y el acceso a todo el árbol
desde la calle (García-Tapia, J. y otros, 2002).
Poda
de renovación
Casi un tercio de la superficie cultivada de chirimoyo está
plantada antes de 1975, con distancias medias entre plantas
de 6-8 m. Los árboles presentan en algunos casos
más de 5 m. de altura. Ello da lugar a amplias áreas
sombreadas en las zonas centrales y bajas del árbol,
lo que aumenta los costes de poda y recogida del fruto.
En estos árboles, con polinización natural,
el porcentaje medio de fruta de buenos calibres, extra y
primera, es inferior al 25 %. La técnica de polinización
manual, que permite una mejora de la calidad de la fruta,
no es rentable en árboles de estas características.
En este sentido, y por iniciativa de Caja Rural de Granada,
está en marcha un ensayo de poda de rebaje en el
Valle del Río Verde con el objetivo de reducir la
altura de los árboles, acelerando la entrada en producción
mediante la polinización manual (Figura 42).
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| Figura
42. Árbol de 45 años rebajado |
Poda para producción fuera de estación
Para producir fruta en primavera, básicamente en
marzo y abril, (Pérez de Oteyza, Ma. 2002) se está
ensayando la siguiente técnica:
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Eliminación total de la madera del año anterior
en marzo (poda total) (Figura 43).
Figura 42. Árbol de 45 años rebajado.
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| Figura
43. Poda total. |
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Recorte de los nuevos brotes alrededor del quince de julio,
dejando tocones de unos 15 centímetros.
-
Eliminación de las hojas más
altas en el tocón. (Figura 44).
- Polinización de las flores que se producen en el
periodo 15 de agosto a 15 de septiembre. (Figura 45).
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| Figura
44. Recorte y defoliación (18 de julio). |
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Recogida de fruta en marzoabril. (Figura 46).
Los
resultados de estos trabajos, llevados a cabo en diferentes
zonas del área de cultivo, son aún preliminares,
pero muy prometedores. Lamentablemente no todos los cultivares
se adaptan bien a esta técnica.
Ventajas:
- Permite la producción de fruta fuera de estación
con precios más altos en los mercados.
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| Figura
45. Polinización 15/agosto-15/septiembre. |
-
Generalmente para un mismo cultivar el índice de
semillas es considerablemente más bajo en primavera
que en otoño.
-
En algunos cultivares, por ejemplo SP-46, el
índice de Brix es más alto en primavera. lo
que implica una mejora de la calidad gustativa.
Inconvenientes:
- Algunos cultivares se adaptan mal a la producción
en primavera, mostrando baja calidad gustativa, por ejemplo
Cholán y Bonita.
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| Figura
46. Frutos en crecimiento de Fino de Jete (14 de Noviembre). |
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La maduración a fines de febrero implica en Fino
de Jete, la presencia de manchas negras en la pulpa,
lo que afecta muy negativamente a su valor comercial.
-
A finales de abril algunos cultivares presentan un cierto
porcentaje de hojas amarillas, iniciándose la caída
de las mismas. Ello afecta negativamente al Brix de la pulpa
y por tanto a la calidad gustativa.
-
El cultivar Fino de Jete, cuando madura en primavera, no
muestra el viraje de color verde oscuro a verde claro. Por
tanto, la recogida de la fruta resulta más difícil.
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En algunos casos la resistencia de la epidermis a la penetración
y a la abrasión es considerablemente más baja
en primavera que en otoño.
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