Problemática
En la actualidad, el chirimoyo presenta una concentración
excesiva de la oferta desde primeros de octubre a finales
de noviembre, más del 60%, (Calatrava, 1998), debido,
fundamentalmente, al cultivo de una sola variedad, Fino
de Jete, lo que repercute negativamente en los precios obtenidos
por el agricultor. Otros problemas son la corta vida comercial
del fruto, la concentración de la oferta en determinados
mercados y la calidad variable del producto.
En
diciembre existe una buena oferta en zonas tardías.
Lamentablemente la variedad Fino de Jete es muy sensible
al apulgarado en este periodo.
Durante
los meses de enero y febrero hay una razonable oferta de
fruta, sobre todo en las zonas tardías de las vegas
de Almuñécar, Jete y Otivar, pero la calidad
es muy pobre debido, fundamentalmente a las bajas temperaturas
en ese periodo. En la primavera (marzo-abril) la calidad
mejora con la temperatura, pero la oferta es muy baja, incluso
en zonas tardías, la mayor parte de los años.
La
calidad variable de la chirimoya ofertada en el mercado
se debe a:
-
Mal manejo de las técnicas de producción (poda,
polinización, riego, etc.) lo que se traduce en frutos
pequeños con alto índice de semillas.
-
La recolección antes de la fecha adecuada baja el
sabor del fruto y sube el índice de semillas.
-
Manipulación inadecuada de la fruta durante la recogida
ó el manejo en almacén. Los frutos golpeados
tienen una mala presentación. El chirimoyo es especialmente
sensible a daños en los bordes de las areolas, cuando
los frutos ruedan unos sobre otros.
El
chirimoyo ablanda muy rápidamente tras la cosecha.
Por ello un enfriamiento rápido hasta 9-10° C
es fundamental, sobre todo cuando el fruto se destina a
la exportación.
La
falta de organización del mercado en origen es la
característica fundamental de la comercialización
de la chirimoya en España, frente a una demanda cada
vez más concentrada y organizada (Calatrava, 1998).
En
la Estación Experimental La Mayora se
encuentra el Banco Nacional de Germoplasma de chirimoyo,
con cerca de 300 introducciones procedentes de la zona de
origen de la especie (Perú y Ecuador) y, en menor
medida, de otros países productores.Actualmente,
se llevan a cabo trabajos de evaluación de dicho
material.
Una
forma de solventar la problemática anteriormente
planteada consiste en la implantación en las zonas
productoras de la Costa del Sol de las mejores variedades
testadas en dicho Banco, para lo cual se implantaron en
Motril (Finca Experimental La Nacla),Almuñécar
y Jete de forma sucesiva desde 1989, los cultivares que
presentaban mejores características.
Se
hace necesario, por tanto, obtener cultivares que, mejorando
las características comerciales de Fino de Jete,
maduren en diciembre y en el periodo marzo-mayo. Con las
técnicas actuales no es posible obtener fruta de
calidad en enero-febrero por las bajas temperaturas ambientales.
La
época de poda influye en las de floración
y, en menor medida, de cosecha. Su manipulación permite
alargar ligeramente el periodo de maduración de un
determinado cultivar.
Para
producir fruta en primavera se está ensayando una
poda de verano con eliminación de un par de hojas
por tocón en árboles fuertemente podados en
invierno. Se consigue así una floración 35-40
días después.
volver
al índice
siguiente>>